domingo, 11 de septiembre de 2011

No se puede hacer un tsunami de una llovizna.

Ok, lo que faltaba. Mi abuela esta enfermísima. Hace un mes y medio que viene estando mal, si, pero siempre eran dolores minúsculos. Ahora al parecer le dio un golpe fuerte. Esta acostada, no quiere hablar, la enfermera le vive pinchando y estará toda la noche aquí. No se como voy a hacer para ir al instituto. Pero ir tengo que ir, estoy peligrando el curso por faltas y tengo miedo de repetir, siendo que es un año muy fácil para mi.
Nunca, NUNCA en mi maldita vida había estado nerviosa, ansiosa, asustada, preocupada, por la vida de alguien más. Mi madre había sido operada, le diagnosticaron esterilidad por fumar, estuvo grave, y no la fui a visitar en ningún momento, pero, esto es distinto. O sea, es mi abuela de quien hablamos, MI ABUELA. La mujer que, a pesar de ser estresante, chillona y pesada, es la persona que mas me quiere y me cuida en el mundo entero! Y siento que si la llego a perder, puedo llegar a morirme de tristeza, pero claro, no estoy en lugar de sentirme mal, no debo. Tengo que ser fuerte, mi hermano, que a pesar de que tiene 28 años y es mayor que yo, es más dramático. Siento que debo ser el hombro de la flia. en esta situación.
Jamás, jamás en mi vida me habían dolido los brazos, jamás en mi vida tuve que salir de noche por medicina, simplemente, es extraño. ¿Así será cuando tenga un hijo enfermo? ¿Esto era lo que soportaba mi abuela cuando yo me enfermaba? Si es así, nunca me va a dar la vida para poder disculparme. Es una sensación horrible. Estar preocupado por alguien que amas, tener miedo sobre si la perderás o no. Ver la ambulancia estacionada frente a mi casa, sentir frío en las venas y miedo en las entrañas.
Se que no te voy a perder abuela, me tengo fe a mi misma, a los médicos, a tu buena salud. Se que es inútil estar tan ansioso ¡Pero bueno! Tanto se quejaban de que tenia que tener alguna emoción, y ahora que la tengo, la tratan de eliminar, Dios.
Admito que si, cuando me pongo ansiosa, hago locuras. Mi padre se había ido, y había dejado una caja de cigarros. Mi hermano y mi madre me contaron que cuando estas ansioso, el cigarro te tranquiliza. Ok, solo uno no me iba a matar ni a volver una adicta. Prendí la hornalla con el encendido eléctrico (Sería raro pedir un encendedor sin dar explicaciones) y prendí uno de esos tubos blancos. Salí afuera, se sintió raro. Tener miedo de algo tan común... Pero me dio un verdadero asco, apenas pude hacerlo una vez. Apenas.
No vale la pena oscurecer mis pulmones, y se que a mi abuela no le gustaría verme, mucho menos saber que lo hago a pocos metros de ella. Lo tiré, entre, fui al baño y me lavé los dientes.
Me senté, pero tampoco, me conecté otro rato, pero era inútil, me desconecte, estuve un rato con mi abuela, y ahora estoy aquí. Blog... Me tranquiliza, y también expresarme me sirve. Por ahora, y solo por ahora, lo tomaré con calma.

Ojalá leas esto por siempre, mamá.♥

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